viernes, 1 de diciembre de 2017

Museo Automovilístico y de la moda. II

Aunque este blog se dedica fundamentalmente a la moda en la época victoriana, con pinceladas de indumentaria tradicional y recreación de estas dos, quiero dejarles hoy unas pinceladas de un museo que he descubierto casualmente la semana pasada en Málaga.

Y digo casualmente porque en realidad no sabía que existía, no fuí a verlo de forma voluntaria y consciente, sabiendo lo que contenía, sino que al ir a una cena, esta se desarrollaba en el museo.
La sorpresa fue tremenda, y muy grata.

El museo es magnífico en los tres temas que toca, automovilismo, ropa de grandes modistos del s. XX y sombreros.
Ropa victoriana solo tiene tres o cuatro modelos. Uno de ellos, el más antiguo, es el que les enseño aquí.
En terciopelo negro y bordado con cristal, pertenece a la época de Napoleón III.. Posiblemente una especie de abrigo de gala para llevar sobre un vestido de "forma natural".
Solo esta pieza creo que merecería una entrada.
No me puede resistir a fotografiar cada detalle.
Está muy bien conservado, y aunque se halla expuesto sobre un maniquí con ropa actual de complemento, lo que me hizo pensar es que hay piezas que son intemporales, y cuando la factura y el acabado son excelentes, podría pasar por una pieza curiosa y de diseño de hoy.
Otro vestido de principios del s. XX, expuesto entre otros muchos un poco posteriores.
Un magnífico Delphos.
Los vestidos de los años veinte son numeroso, tanto de calle, como de fiesta, siendo estos últimos los más abundantes.
Las capas y abrigos de esta década están también representados en la colección, mezclados con los coches.
Si quieren saber algo más del museo, de su fundador, etc, lo pueden leer en otra entrada dedicada a este mismo museo,  pero sobre sombreros, de los que también hay muchos expuestos, y que yo he publicado en mi otro blog, el dedicado a los sombreros.
Hay modelos de todo el siglo XX de los mejores modistos del mundo, desde Poiret a Coco Chanel, pasando por Courreges, Emilio Pucci, Balenciaga, Emanuel Ungaro y otros muchos.
Me centraré en los más antiguos, porque de otra forma la entrada se haría muy extensa, y se sale del objeto de este blog.
tengo que pedirles disculpas por la calidad de algunas fotos, pero estaba desbordada, había tanto para ver, tanto para fotografiar, que me pudo el nerviosismo y las ansias de no perderme nada.
Cada uno de ellos merecería un comentario, unas fotografías, un análisis, pero lo único que pretendo es animarles a visitar el museo, y si no tienen la ocasión a deleitarse viendo estas magníficas prendas.
Aparte del modisto que las diseñó, algunas son curiosas por la persona que fue su dueño, por la historia del vestido en si.
Hay piezas modernistas, Art Decó, etc. Representantes de unas épocas, de tendencias artísticas, que también en la moda dejaron sus huellas.
 Hay un libro resumen de las piezas del museo con explicaciones de muchas de ellas. Muy interesante, aunque he de reconocer que lo tengo pendiente, y solo le he dado un pequeño vistazo.
Espero que les haya gustado este intento de acercarles el museo, y sirva para que cuando visiten Málaga no dejen de verlo.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Basquiña

La basquiña es una falda negra que se ha usado en España desde los siglos XVI al XIX.
Se usaba encima de la indumentaria normal, para protegerla en la calle,  y se quitaba cuando se llegaba a la casa propia, o a la que se iba de visita.
Se utilizaba tanto con la ropa cortesana, como con la tradicional, y ha ido cambiando de forma y de adornos a medida que ha ido pasando el tiempo.
Es fruncida a la cintura, o bajo el pecho, según de donde partiese.
En mi caso, la quería de la época regencia. Partiendo de imágenes de la época busqué una tela de raso negra muy suave y ligera.
Para los adornos tenía claro que los madroños era mi elección, y me habrían gustado madroños de seda, como los que tiene mi mantilla goyesca antigua.
Pero no los encontraba por ningún sitio. Una de las soluciones que me daban era comprar redecillas de cabeza, quitarles los madroños y ponerlos aquí, pero eso me salía carísimo.
Tenía desde hace años una tira de madroños de algodón, que ya había usado para adorno de un vestido de calle amarillo.
Para hacer la redecilla o base sobre la que colocar los madroños utilicé otro rollo que tenía en casa, no sin antes darle mil vueltas, pues no se me había ocurrido que ese rollo cosiéndolo entre si, podría valer.
No se en que momento saltó la chispa, pero sucedió, y cosiendo todo a lo largo la cinta, uniendo tres, y después cada cierto tiempo hacer una especie de triángulos en los que los madroños harían de adorno, a la vez que me servirían para sellar los bordes.
Las redecillas, madroños y demás adornos van cosidos a mano. Desde su inicio a la unión a la tela.
Cuando la llevé a Sevilla para usarla sobre el vestido verde, no estaba acabada. LLevaba solo una banda de adorno y dos cintas en el bajo.
Para fruncirla, un lazo de raso negro, y sujeta con alfileres al vestido.
A la vuelta de Sevilla le puse una segunda banda y tirantes estrechos adornados con la misma tira.


En la parte frontal,en el centro lleva unos adornos antiguos de pasamanería. Eran los dos únicos que tenía iguales, y me sirvieron para tapar la unión de la "redecilla".
LLeva también unas borlas debajo de la pasamanería de la que les acabo de hablar, en el enganche de los tirantes, y en algún otro lugar.
Veremos si la próxima vez que la ponga, los tirantes la sujetan sin necesidad de alfileres.
Hasta la próxima. Espero que les ayude si intentan un proyecto parecido. Gracias por estar ahí, y agradezco sus comentarios y "Me gusta".







jueves, 9 de noviembre de 2017

Corsé Regencia

Llevaba mucho tiempo queriendo tener un buen corsé de estilo Regencia. Pero mis conocimientos costuriles no dan para tanto.
Una de las personas que mejor los hacen es una profesional de la aguja, Mari Sol, que vive lejos de mi. En otra provincia.
En distintas ocasiones me había tomado medidas. Cuando coincidíamos en eventos de recreación, pero como después no me acercaba a su casa para probar, los años iban pasando y no se arreglaba la cosa.
Por motivos profesionales míos, ahora voy cada cierto tiempo, frecuentemente diría yo, a Lugo, así que nada más saber que podía probarme, pedí vez.
Y lo he conseguido, seis u ocho veces después, porque M Sol es muy minuciosa con sus cosas. Ya tengo mi corsé.
Me preguntó que modelo me gustaba y le mandé varios, para que ella escogiera o hiciese una mezcla.
Interior
Confío totalmente en su gusto y buen hacer para estas cosas.
Va encordonado, y en la parte central delantera, lleva una tabla de arriba a abajo, que se puede sacar y quitar, para cuando es necesario lavarlo.
Los tirantes son ajustables, y gracias a los lazos se pueden subir o bajar. igual que con las cintas traseras, para ajustar y muy largas, de forma que se pueden atar atrás o delante, para que sea más sencillo quitarlo y ponerlo, sin necesidad de ayuda.
Los corsés marcan la diferencia totalmente al llevar puesto un vestido. Cambian la silueta, y es fundamental para una buena recreación.
Lo que no se vé, es tan importante como lo que se ve.
Es en algodón, y tanto las telas como la forma definitiva y acabado, todo es obra de Mari Sol. Cuando uno se pone en manos de una buena profesional, hay que dejar hacer.
Y ahora les pondré algunos de los modelos que nos sirvieron de inspiración.
Creo que mi corsé no tiene nada que envidiar a todos estos que les pongo, de museos.
En estos se aprecia muy bien donde va la tabla interior que llevan todos ellos, y que en el mio por ser nuevo, no se nota tanto.
Los tirantes delde abajo son muy parecidos a los que tiene mi corsé. Estoy encantada con él.





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