lunes, 19 de junio de 2017

Fin de semana Romántico en Almendralejo. 2017

Es la tercera vez que asisto al fin de semana Romántico en Almendralejo.
Con Espronceda y Carolina Coronado como hilo conductor, tienen lugar distintos actos a lo largo del año, y llegan a su culmen en este fin de semana.
Viernes, sábado y domingo nos vestimos con ropa de crinolina y asistimos a todos los actos organizados por el ayuntamiento.
Comenzamos el viernes con "La noche de ánima", interpretada por La Diosa Cómica.
 Paseamos por las calles y jardines, disfrutamos del reencuentro con personas queridas, conocemos a gente nueva, y vestimos los trajes que tanto nos gustan, y que pocas veces podemos sacar del armario.
Los eventos que tienen como eje central la época de crinolina son muy poco frecuentes, así que aprovechamos el fin de semana de Almendralejo con intensidad.
Hay más motivos para venir, Inma, de "Maria de Melo Collection", que junto a Piedad, nos acogen y miman durante nuestra estancia.
No es un evento recreacionista, por lo que hay gente que se viste con trajes propios, o del ayuntamiento, algunos confeccionados sin mucho rigor, pero no importa, somos conscientes de esto, y el objetivo es otro.
El cava de Almendralejo fue también protagonista, y en tiendas y plazas te invitaban a una copita.
Actuaciones y tenderetes se distribuían por las calles.
Algunos espontáneos hicieron sus propias aportaciones al entretenimiento general.
Banda de música con un pequeño concierto.
Desfile de todo aquel que vestía de época, y que se quería apuntar.
Si querías, siempre había algo para ver, y si necesitabas un pequeño descanso, las terrazas y locales te daban calurosa acogida.

El "Brindis con la marquesa", interpretado por "La Diosa cómica", es otro de los momentos que no se puede perder uno si va a Almendralejo.
El domingo rematamos con paseos por la ciudad, otra actuación de un duelo, de la misma Compañía y terracitas.
Fin de semana muy entretenido, como pueden ver, y con ganas de repetir en ediciones futuras. 
En una próxima entrada les enseñaré los trajes que usé.












viernes, 26 de mayo de 2017

Abanico de luto

Lo había visto varias veces en el chamarilero, le había preguntado el precio, pero no llegábanos a un acuerdo.
Y uno de estos fines de semana en que la lluvia estropeó el día, se le ablandó el corazón, y me lo dejó en menos de la mitad de precio de lo que en otras ocasiones era un muro insalvable en nuestra negociación.
Así que cogí el abanico y llegué a casa encantada con mi compra y lo restauré mínimamente. Pegué alguna pluma y poco más.
Tenía ya otro abanico de plumas negras, pero como dice el refrán: "Más vale que sobre, que no que falte".
No solo las mujeres de luto llevaban abanicos negros, pero lo que si es cierto es que las que estaban de luto lo llevaban, y como se pasaban media vida de luto, empalmando uno con otro que si por su padre, que si por su suegra, que si por un niño, ya que la mortalidad infantil era tremenda, tíos, primos y demás familia, hacían que media vida la pasaran de negro.
Parte posterior
Las plumas son de las más sencillas y habituales, y el armazón también, madera pintada. pero el efecto óptico es muy interesante.
El varillaje, en la parte anterior, tiene unos tibujos pintados en un tono plateado.
Es muy curioso el lazo negro que tiene en la primera varilla. Lazo del mismo material que el que lleva en la gran arandela.



viernes, 19 de mayo de 2017

Mantón "de coral"

Les enseño un mantón que he comprado no hace mucho, y que me han dicho recibe el nombre de mantón de coral.
La persona que me lo vendió me dijo que procedía de maragatería, y me dió algún detalle más de su origen.
Está bastante deteriorado, ya que tanto su colorido como el bordado y las cerras, no están en su mejor momento, pero no tenía ninguno de este tipo, y pensé que más valía en condiciones regulares, que sin ninguno. Ni bueno, ni malo, ni regular.
Es de lana, no muy tupida. Yo diría que los bordados son en seda.
En el pico del bordado, el que es más visible, y queda al exterior, los colores se han perdido mucho.
El cerraje es un resto, más bien indicios de lo que en algún momento existió, que cerras reales.
En algunos sitios hasta el bordado ha desaparecido o solo quedan restos.
Las dos fotografias siguientes son de la parte posterior del mantón.
Abajo mantón visto al trasluz para apreciar algunos agujeros o tejido debilitado y la trama general.
Me gustaría leer algo sobre estos mantones de coral, cuando aparecieron, distribución, etc. Así que agradecería que si alguno de ustedes sabe donde hacerlo, agradecería la información.
Para que vean como queda puesto. Va con el traje de maragata. Según Javier Emperador es más que adecuado, ya que es más ancestral que los que ahora ponemos, los más conocidos como el de mil colores o el de ramo. 
He visto algún otro de este tipo, y afortunadamente el día de la maragatada había uno muy bien conservado.

martes, 9 de mayo de 2017

Saco al hombro

Para las recreaciones en las que vamos con indumentaria de gente del pueblo, sobre todo cuando hacemos acompañamiento a batallas napoleónicas, de aguadoras o los múltiples tipos que acompañaban a los ejércitos, quería algo para llevar las cosas y que no me cogen en las faltriqueras o bolsillos internos, (tabaco, encendedor, dinero, gafas, móvil, agua...).
En algunas recreaciones llevaba cesta de mimbre, pero he de reconocer que es un poco latoso, y buscaba algo semejante a un zurrón, pero no tenía claro el que.
Hace tiempo, mirando un blog de recreación vi esta imagen, y cómo hacía uno muy similar al que lleva el señor.
Lo vi, lo leí, y creí que había guardado la entrada, pero si lo hice, he sido incapaz de encontrarla entre las muchas que normalmente voy dejando en la reserva para cuando tenga tiempo, o para releer, o porque algo me llamó la atención.
El caso es que no hace mucho encontré en el rastro una buena pieza de lino, y me acordé de varias cosas que quería hacer con este material, y entre ellas,  lo que les acabo de mostrar.
Parte posterior
Es muy sencilla de hacer. Con lo que me acordaba que había leído, aunque sin tener las medidas exactas, me puse manos a la obra, y a partir de un rectángulo que se cose a mano, con una única costura al centro, y en la que se deja un agujero para meter las cosas, aquí tienen el resultado.
Parte anterior, con la abertura en el medio.
Le bordé mis iniciales a punto de cruz, y por lo demás sigue quedando tan rústico como yo quería.
El bordar las iniciales en ropa interior y otros complementos, es algo muy habitual a lo largo de los siglos pasados, y no me estaba saliendo de lo que entonces se hacía.
La tela va a lo largo, de forma que como se hacían en telares estrechos, aproveché todo el ancho de la tela y no hubo necesidad de hacer costuras en los "encuentros".
Abertura.
Costura todo a lo largo, salvo en la abertura.
Al darle esta vuelta para colgarla del hombro, la abertura se cierra, y las cosas de dentro no se salen.
Es más ancestral que las alforjas que también se llevaban al hombro. Más primitiva.
Se parece en cuanto a la estructura, en grande, a las bolsas de guardar dineritos que llevaban hombres y mujeres, y que todavía se encuentran en internet.

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